Los seres humanos desde siempre hemos generado residuos, pero desde que entramos en una sociedad de consumo, estos desechos crecieron de manera sorprendente. Además han incrementado su toxicidad hasta convertirse en un gravísimo problema.Todos estos desechos deben recogerse de manera adecuada, porque de lo contrario atraen insectos que se alimentan de ellos, produciendo algunas enfermedades al hombre como por ejemplo la tifoidea, paratifoidea, amibiasis, diarrea infantil y otras enfermedades gastrointestinales.
Debemos evitar formar basureros en lugares que causan molestias a las personas, generando malos olores, convirtiéndose en criaderos de moscas, cucarachas, ratones y contaminando las fuentes de agua, el suelo y el aire en general.
Las basuras que arrojamos a campo abierto causan deterioro en el medio ambiente y afectan la salud de la población contaminando el agua, el suelo, el aire, produciendo malos olores y permitiendo la proliferación de insectos y roedores que causan enfermedades en el ser humano.
Según el tipo de basura podemos reciclar y hacer un mejor provecho de nuestros desechos, las basuras biedegrabables (que se descomponen) como sobrantes de comida, cáscaras, frutas, etc., deben almacenarse en recipientes bien tapados o bolsas que impidan la reproducción de insectos y roedores, sus residuos orgánicos pueden servir como abono o alimento para algunos animales.
Las sustancias no biodegradables (que no se descomponen) son el resultado de procesos químicos como plástico, vidrio, latas etc.




